El Mego de San Fiz: Cestería de Precisión.
"Mego"
Especificaciones Técnicas
- Materiales: Vimbio (Mimbre)
- Categoría: El Soto
- Oficio Vinculado: Cestería
- Lugar de origen/Hallazgo:
Análisis de Construcción
Vimbio (Mimbre): Se recolecta en las zonas húmedas de los arroyos de San Fiz durante el invierno, cuando la savia está parada. Se buscan varas largas, finas y, sobre todo, muy elásticas.
Preparación: Los mimbres se mantienen en agua o se trabajan en fresco para que no quiebren al ser trenzados.
El Alma (Estructura): Se seleccionan dos o tres varas más gruesas que forman el esqueleto o los "brazos" de la pinza.
O Tecido (El trenzado): Aquí es donde reside el arte. El artesano teje los mimbres finos alrededor de la estructura, generalmente en la zona de la unión (el vértice), para crear una "bisagra" natural que tenga memoria elástica.
La Empuñadura: El trenzado continúa por los brazos para darles grosor y ergonomía, permitiendo que la mano no resbale y que la presión sobre el erizo sea firme pero flexible.
Descripción y Contexto Etnográfico
1. El artesano estacional
En San Fiz, fabricar megos era una tarea de las tardes de invierno al calor del fuego. No se compraban; cada casa fabricaba los suyos. Saber tejer un mego que "no cansara la mano" era una habilidad muy valorada.
2. Ergonomía y Sostenibilidad
El uso del mimbre tejido permite que la herramienta sea extremadamente ligera. Al ser un material orgánico, si el mego se rompía o se perdía en el soto, volvía a la tierra sin dejar rastro, cerrando el ciclo ecológico del castañar.
3. Identidad Local
El hecho de que en San Fiz se prefiera el mimbre tejido sobre la madera tallada habla de una cultura vinculada a los ríos y al dominio de la cestería, una técnica que también se aplicaba a los cestos de carga (vixiolas o garuladas).