Fiestas patronales

Pasaron las fiestas, pero nos queda el buen sabor de boca (y algún que otro baile en las piernas). San Fiz do Seo volvió a demostrar que, cuando se trata de honrar a nuestra Virgen de los Dolores, sabemos cómo combinar el respeto a la tradición con las ganas de fiesta.

? Sábado de Verbena: El reencuentro
La noche del sábado fue el pistoletazo de salida perfecto. Con la plaza llena y la música de la orquesta resonando entre las montañas, volvimos a ver a los que están lejos y a disfrutar de esas verbenas que se alargan entre risas y bailes. ¡Qué falta nos hacía volver a vernos bajo las luces de colores!

? Domingo: Devoción y el esperado Baile Vermut
La mañana del domingo se vistió de domingo de los de antes. Tras la Misa Solemne y la Procesión, donde la Virgen recorrió nuestras calles en un ambiente de recogimiento y respeto, llegó el momento de "soltar los nervios". El baile vermut fue todo un éxito: el aperitivo volaba y los brindis se multiplicaban. No hay mejor cura para todo que un buen vino del Bierzo compartido con los vecinos mientras suena la música de fondo.

? La Alborada: De casa en casa, como siempre
Pero si algo hace especial a San Fiz, es su Alborada de tarde. Ver a la gente recorriendo el pueblo de casa en casa, acompañados por la música, es la esencia misma de nuestra hospitalidad. Puertas abiertas, bandejas llenas y esa sensación de que, en San Fiz, nadie es extraño. Gracias a todos los vecinos que abrieron sus hogares para compartir un pincho y un rato de charla; esa es la verdadera joya de nuestra cultura.

¡Desde ya mismo empezamos a contar los días para las próximas! Gracias a la comisión y a todos los que habéis hecho posible que estas fiestas de los Dolores hayan sido tan especiales.